¡Pobres diablos sin alma!


¡No al maltrato!


El maltrato es un problema sistémico, no es sólo del maltratador, que busca un límite que él solo no sabe ponerse, como señala Hellinger. Pero ¿quién le pone el cascabel a este gato?.
La semilla del maltrato crece bien en el abono de sistemas familiares enfermos, que se ciegan, se ensordecen y se imbecilizan para no dar cuenta de lo obvio, lo cual les haría enfrentar un conflicto con su propia imagen egóica de "buena famila". Es una vergüenza que sea el propio círculo familiar quien calle y haga callar bajo la tapadera de un "buenismo" enfermizo, demente, canalla, cruel y cobarde, aunque es difícil atajar un mal del que nadie es consciente, porque nadie tiene estructura para poder mirar cara a cara a la verdad. Es este "alma familiar" el que hay que limpiar y sanar, dejando que se haga consciente, que emerja la realidad.


¡La verdad os hará libres! decía Jesucristo. Las mujeres maltratadas volverán a serlo si no vomitan a la madre que se han tragado, "santa y martir" que se sacrificó por sus hijos (??) y/o al padre emocionalmente ausente, seductor, infantilizado y narcisista que no ve más allá de círculo que rodea su ombligo (padre muerto, al fin y al cabo). Cierto es que ellos no supieron hacerlo mejor y esto es lo que han podido dar, como apunta Joan Garriga en su libro "¿Dónde estan las monedas?". Son los padres interiorizados los que desconectan a la persona del básico instinto de supervivencia que, sanamente, la haría correr o defenderse de cualquier amenaza o daño (un animal agresivo, un incendio, un atracador, etc.), pero que aquí inhiben como precio a la pertenencia al sistema y por miedo a la exclusión y al castigo para quien incumpla el mandato familiar implícito: "Que se queme la casa pero que no se vea el humo", por ejemplo.
Luego está la idea loca de "esto es vergonzoso". ¿Cómo puede sentirse vergüenza por haber sido maltratada y/o violada?. Pues sí, éste es otro de los pilares sobre los que descansa la tranquilidad del violento, y un remache más a su carácter.

La mujer en el arte II


La mujer en el arte

Somewhere Over the Rainbow

En algún lugar, sobre el arco iris
Muy en lo alto
Existe una tierra que soñé
Una vez en una canción de cuna.
En algún lugar, sobre el arco iris
Los cielos son azules
Y todos los sueños
Que te animas a soñar
Se hacen realidad.


Algún día desearé una estrella
Y despertaré
Donde las nubes están
Detrás mío
Donde las risas caen
Como gotas de limón
Por encima de las chimeneas
Allí es dónde me hallarás ...

En algún lugar, sobre el arco iris
Los cielos son azules
Y todos los sueños
Que te animas a soñar
Se hacen realidad.

Si los pajaritos felices vuelan
Más allá del arco iris
¿Por qué, oh, no puedo hacerlo yo?

Haiku

Desnudándose,
el gusano se hace
mariposa

 
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